UN SABLE Y UNA ESCARAPELA DEL MAESTRAZGO
JOHN J POLO
Investigar
durante tantos años las guerras carlistas, sin querer o queriendo te
convierte en coleccionista de objetos de militaria de la época que te
apasiona. En este caso es el siglo XIX, los objetos de militaria vienen a
ser la evidencia tangible de eventos y conflictos acaecidos en el
pasado.
Quiero compartir dos de mis objetos de mi humilde colección, ya que uno fue encontrado en el término municipal de Vinaròs y el otro en nuestra comarca del Maestrazgo, que ya no recuerdo muy bien si fue en Catí o Chert, pues hace ya bastantes años.
Los objetos en cuestión son una escarapela de boina carlista y un sable de infantería napoleónico.
Identificar la escarapela encontrada en el término de Vinaròs fue tarea
sencilla, es de latón troquelado con la inscripción “Voluntarios de
Dios Patria y Rey” con las iniciales “C7” y ornamentadas estas iniciales
con una corona real.
Como digo datar la escarapela me resulto
sumamente sencillo , pues el ejercito carlista en las tres guerras
siempre identificaba sus armas,o casi siempre con las iniciales “C5”,
“C6” o “C7”.
C5 que significaba Carlos V para la primera guerra
(1833-1840), C6 que significaba Carlos VI para la segunda guerra
(1846-1849) y C7 que significaba Carlos VII para la tercera guerra
(1872-1876), que es la escarapela que llegó a mis manos, y que tiene una
antigüedad de mas de 150 años.
Posiblemente la escarapela fue hecha
en las fábricas itinerantes de armas que los carlistas tenían en el
norte de España, principalmente en Oviedo, Eibar, Tolosa…. O quizá
pudiera haberse hecho en las fábricas de municiones que también tuvieron
los carlistas en Benassal o Cantavieja.
Con respecto a la boina donde iba la escarapela, las fábricas de boinas se encontraban durante la tercera guerra en Morella, Forcall, o Cinctorres y contrariamente a lo que muchos piensan no siempre eran rojas, las había también azules, verdes y blancas, por ejemplo el ejército del General Cabrera “El Zumalacárregui del Maestrazgo” las utilizaba de color blanco y la de los carlistas de Tarragona eran de color verde. Las boinas rojas fueron utilizadas principalmente en los ejércitos del norte. Curiosamente, solo los carlistas del Maestrazgo y un único batallón guipuzcoano, El Batallón Chapel Churis (Batallón Boinas Blancas) fueron los únicos que usaron boinas blancas de todos los ejércitos carlistas de España.
El segundo objeto de militaria en cuestión es un sable,encontrado en Catí o Chert y el sable si fue un verdadero rompecabezas para mi identificarlo, pero tras preguntar a expertos en carlismo y espadólogos al final pude averiguar su origen.
Al finalizar la guerra de la Independencia (1808-1814), con la derrota de las tropas francesas , el pueblo se apoderó de la mayoría de armas que estos tenían y los carlistas utilizaron estas mismas armas al inicio de la primera guerra. La cuestión era saber si el sable era de fabricación francesa o de fabricación española. Tras varias consultas a expertos sobre el carlismo todos me contestaban lo mismo ,si en la empuñadura estaba troquelada con un C5, C6, C7 o no había ninguna inscripción, posiblemente fuera carlista de fabricación española. Tras limpiar muy detenidamente el sable vi que si habia una inscripción en la empuñadura : “JC”, ese enigmático “JC” me llevo a remitir fotografías del sable para su identificación y no tardaron mucho tiempo en contestarme.
Era un sable por excelencia de las tropas napoleónicas que invadieron la península ibérica desde 1808, era el sable preferido de Napoleón con el que dotó a sus regimientos de artillería entre otros. Los franceses le llamaban “sabre briquet”, y era con estos sables cuando en 1812 se inventó la tradición del “sabrage”, la técnica para abrir una botella de champan de un tajo para celebrar las victorias
El sable cuenta con una hoja de acero de alto carbono forjado, la empuñadura de latón y guardamanos curvo.
Según el historiador Rafael González , era un arma eficaz en el campo de batalla, sus golpes con la punta eran muy peligrosos y las arremetidas con la hoja causaban heridas graves.
Vicente Toledo Momparler, espadólogo e investigador español reconocido por su extenso trabajo sobre la historia de las espadas españolas. Se dedica a estudiar y documentar la evolución de las espadas desde la Edad del Bronce hasta la época moderna, incluyendo espadas militares, civiles y de personajes históricos, le envié fotografías del sable y me comentó que efectivamente es un briquet francés de la época napoleónica y posteriormente a partir de 1818 se reglamentaron y utilizaron en el ejercito español.
La longitud total del sable es de 78 CM, la longitud de la hoja de 61 CM, y la anchura de la hoja de 4 CM.
También me descifraron la enigmática inscripción “JC” de la empuñadura,
todos los fabricantes de armas del imperio napoleónico marcaban sus
armas, “JC” se refería al armero francés Jean Casamajou, uno de los
mejores fabricantes de armas del Imperio de Napoleón y que tenia su
fabrica en Versalles.
He visto estos sables en algunos museos, la mayoría recuperados del asedio de los sitios de Zaragoza, pero pocos están tan bien conservados como este.
Dos
objetos de militaria con historia hallados en nuestra zona, un sable
que tiene mas de 200 años y que fue utilizado en la guerra de la
Independencia y en la primera guerra carlista, que de Versalles vino a
parar al Maestrazgo y una escarapela de boina carlista de más de 150
años.
Obviamente ambos objetos deberían estar en un museo, pero
Vinaròs con mas de 30.000 habitantes carece de un museo publico, supongo
que lo tendremos cuando nuestros gobernantes nos lo concedan.


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