viernes, 17 de abril de 2026

EL BALNEARIO MIRAMAR DE VINARÓS

JOHN J POLO 

 El 22 de julio de 1916 en el Diario de Valencia aparecía el siguiente articulo : "El puerto de Vinaroz. En breve será enviada a Barcelona la draga del puerto de Vinaroz para limpiar fondos, e inmediatamente después comenzara el dragado, para cubrir cuyos gastos se han aprobado por una importante cantidad. También se establecerá un secadero y se consentirá el establecimiento de una casa de baños según ha solicitado don Agustín Ribera. Ahora se está procediendo a la instalación del alumbrado eléctrico, que se inaugurará en breve.".

El periódico La Gaceta de Madrid ese mismo año indicaba : "Disposiciones. Concediendo autorización a don Agustín Ribera para construir un balneario en la playa del Santísimo de Vinaroz". 

Hacia 1916, Vinaròs no era una ciudad detenida en el tiempo. Con una población que rondaba los ocho mil habitantes, la ciudad se erguía con una dignidad que excedía sus dimensiones geográficas, sostenida por la pesca, la agricultura y la industria. Sin embargo, lo que realmente la definía era su vocación cosmopolita. Ese carácter cosmopolita  impulsó la construcción del Balneario Miramar. Construido e inaugurado en 1916 en la playa de la Plaza del Santísimo (actual plaza 1 de Maig). Propiedad de Agustín Ribera (apodado "Trompa"), se conocía popularmente como «Banys de Trompeta». En la playa, los hombres se bañaban separados de las mujeres por una cuerda larga. A los siete años (1921), el propietario se quejó al Ayuntamiento de los múltiples destrozos que le habían causado: rotura de cristales, cables de la luz, tuberías, maderas, etc.

En Mayo de 1918  la revista local San Sebastián publicaba : " El día 20 quedará abierto el balneario MIRAMAR, propiedad de nuestro amigo don Agustín Ribera. Es innecesario que ponderemos sus buenas condiciones, pues tiene ya fama reconocida en todos los pueblos de nuestra comarca, pero sí debemos hacer constar,a requerimiento del interesado, y porque es realmente así, que si los vinarocenses y los que vienen de fuera han de usar del pintoresco panorama y de las comodidades del mismo, debe el señor Alcalde urbanizar aquellos alrededores, poniendo buen servicio de policía. El señor Ribera hace un sacrificio superior a sus fuerzas y la autoridad, no lo
dudamos, corresponderá urbanizando aquel contorno. Por cada baño se cobrarán 0'20 pesetas e incluyendo ropa 0'40. Los abonos serán de 15 baños, a 2'50 y 4'25 respectivamente.

 Años mas tarde en 1925 la misma revista local San Sebastián publicaba lo siguiente :  D. Juan Ribera Miralles está arreglando el Balneario Miramar, para dar el mayor atractivo y comodidades a cuantos concurren al mismo. D. Isaías Torres ha desmentido el rumor de que él se encargue de las consumiciones del Balneario Miramar

Comparto el articulo del semanario local Patria del 7 de agosto de 1921 referente al balneario. El semanario tenia como subtitulo: «Semanario independiente de información general, sin filiación política, literario y comercial », apareció el 1 de agosto de 1920. Fue director del mismo, en 1921, Alejo Querol Escrivano. Todas las fotografías  originalmente eran en blanco y negro y han sido restauradas y coloreadas con la IA. El artículo no figura a nombre de ningún colaborador o redactor, sino que aparece bajo el seudónimo de Soplillo.

Llegó el estío, y Vinaroz se aprestó a recibir a los numerosos forasteros, que cambiando de lugar buscan en las brisas marinas un alivio a los calores propios de la estación. Este año han resultado los veraneantes algo chasqueados, y todos están acordes en que el cambio consolador, debía haber sido más importante; por lo menos debió buscarse el fresco, en el otro hemisferio.

Uno de los primeros cuidados que aquí se tienen cuando se aproxima esta época, es colocar las subsistencias ya de sí bastante altas, en el lugar de las nubes; para que si estas no dan sombra, aquellas nos tengan al menos sumidos en la sombría preocupación de no poder comer. Sabemos de un amigo recién llegado, que para poder adquirir unos cuantos Esparalls, tuvo necesidad de realizar el otro día, un título de la deuda amortizable; y ya es del dominio público, el fino ingenio de una distinguida dama, que, convenientemente preparado, lleva siempre pendiente de su garganta, a modo de pendentif, un pequeño salmonete, con objeto de ponerle al alcance de la familia, en las grandes solemnidades.

En fin, que nuestra plaza es una verdadera delicia, y nuestros amables visitantes estarán encantados de ver la regularidad de los precios, el orden y facilidad que reina para el abastecimiento, gracias al celo y demás zarandajas oficiales. Aquí nadie hace lo que quiere, todo está previsto, regulado y vigilado.

Pero si tan importante asunto está de cualquier modo, causando a propios y extraños un sobresalto constante, ello queda compensado, con el incomparable encanto que tienen las tardes en el puerto. A la puesta del sol, acuden al final del muelle de levante, numerosas familias ávidas de la fresca brisa; y después de sortear del mejor modo posible, la interminable serie de oscuros mojoncitos, depositados caprichosamente por doquier, para descanso de sus frescos productores, y adorno del lugar, consiguen tomar asiento en las mismas piedras, resignándose a veces a tener los pies sobre un charco de aguas de la mar, de la mar de sucios y sinvergüenzas que toman aquel sitio por retrete público.

Con el horrible calor de estos días, el hedor de tanta suciedad es insoportable, y hay tardes en que aquello parece un duelo general, pues nadie se atreve a abrir la boca por miedo a una muerte infame.

                                               Vista general desde el puerto

¿Que ello sería fácil de evitar por higiene, por decencia y por el buen nombre de este pueblo? Ya lo sabemos todos. Pero eso exigiría alguna ligera preocupación, alguna pequeña iniciativa; y... ¡hace tanto calor!

Donde verdaderamente y en serio se pasa el tiempo agradablemente es en el balneario. En este sitio la animación es extraordinaria, reuniéndose en él, sobre todo por las mañanas, una concurrencia distinguidísima y gran número de señoritas que prestan a tan delicioso lugar, el incomparable atractivo de su belleza, de su juventud y de su alegría. A la sombra del establecimiento, en amena charla, disfrutando de un 

fresco confortador, se toma la fresca y exquisita cerveza, el clásico aperitivo o el simple refresco con seltz; y transcurren rápidos los momentos después del baño, hasta que se inicia el desfile, ya á hora de comer.....

¡Óh! El verano en estas playas, podía ser encantador, lleno de comodidades, sin lujos. Ameno y tranquilo, sin llegar al aburrimiento, limpio, pulcro y saludable, sin grandes dificultades. Bastaría para ello un poco de egoísmo propio, algo de interés, y sobre todo un ligerísimo esfuerzo de voluntad municipal.

Vinaroz, tu admirable situación, tus deliciosos contornos, tu poético ambiente, bien merecen un poco mas de amor.

SOPLILLO.

 Cabecera  del semanario Patria de 1921  donde se publicó el articulo del balneario

 
Redactores de Patria : Fernández, Guimerá, A. Querol, Falcó, Mercader, Cazaubón, Zapater y L. Querol

                    Imprenta Ángel Fernández donde se hacia el semanario Patria

Colaboradores de Patria : Sanchiz, Mira, Delmás, Ramos, Argemí y Mora
 

 El Balneario Miramar "Banys de Trompeta"
 
 Postal de  Sacanelles Hermanas,S.A.  (Barcelona : Fototípia Thomas)
 
 
 El Balneario Miramar anunciado en el Anuario-guía de las playas y balnearios de España
 de 1924, junto con  el servicio de carruajes, espectáculos y fondas.
 

Recorte de prensa de principios de siglo "Diario de Valencia", solicitud de apertura de un establecimiento de una casa de baños por Agustín Ribera de Vinarós. 
 

Fuentes :                                                                           
 Diario de Valencia
 La Gaceta de Madrid
 Revista local San Sebastián 
Semanario local Patria 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL BALNEARIO MIRAMAR DE VINARÓS JOHN J POLO    El 22 de julio de 1916 en el Diario de Valencia aparecía el siguiente articulo : "El pue...